Libros

     Hace poco fue el día del libro y en Twitter muchos usuarios estuvieron recomendando aquellos que les habían gustado. Los tuiteros-científicos estuvieron recomendando libros de ciencia, claro está.

     Yo recomendé uno que, obviamente, me gustó mucho. Como investigador estoy obligado a leer mucho de los temas en los que trabajo, usualmente documentos que te obligan a hacer ejercicios y esfuerzos mentales. De modo que lo que menos me apetece al llegar a casa es leer libros sesudos. Por eso, me gustan muchos los libros que tratan de ciencia sin hablar de ciencia. O dicho de otra manera, tocan temas científicos pero no hay que tener conocimientos especiales para seguir la trama. Batallitas científicas, vaya.

     El libro que recomendé ese día fue The Immortal Life of Henrietta Lacks o La Vida Inmortal de Henrietta Lacks, de Rebecca Skloot. En mi opinión, todo investigador que haga cultivos celulares debería leerlo, pues narra la historia de las células HeLa, las primeras que pudieron cultivarse en placas de Petri. Y con esto ya está todo dicho. Me parece alucinante todo lo que se ha conseguido en este campo desde aquel momento (¡ayer!) crucial hasta el día de hoy. Por cierto, las células que aparecen en la foto de este blog son las de Henrietta.

     Un libro que no recomendé por olvido, pero con cuya lectura difruté también mucho es Middlesex. La traducción española mantuvo el título en inglés. El autor es Jeffrey Eugenides. ¿De qué trata este libro? No puedo reprimirme y os copio las primeras líneas:

I was born twice: first, as a baby girl, on a remarkably smogless Detroit day in January of 1960; and then again, as a teenage boy, in an emergency room near Petoskey, Michigan, in August of 1974. Specialized readers may have come across me in Dr. Peter Luce’s study, “Gender Identity in 5-Alpha-Reductase Pseudohermaphrodites”, published in the Journal of Pediatric Endocrinology in 1975. Or maybe you’ve seen my photograph in chapter sixteen of the now outdated Genetics and Heredity. That’s me on page 578, standing naked beside a height chart with a black box covering my eyes.

  El trasfondo de la historia de este libro es una enfermedad, un falso hermafroditismo. Hermafroditas son los organismos que poseen los dos sexos. Ahora se prefiere el término intersexualidad. En este caso, la protagonista padece una deficiencia del gen responsable de esa enzima, la 5-alfa-reductasa, que interviene en la síntesis de hormonas sexuales masculinas.

     La enfermedad recibe el nombre de hipospadia perineoescrotal seudovaginal. Este trastorno se descubrió por vez primera en indígenas de Papúa Nueva Guinea, donde algunos niños nacían con genitales femeninos por la ausencia de deshidrotestosterona endógena durante el embarazo, pero se transformaban en masculinos durante el incremento de testosterona en la pubertad. Los genitales externos de los recién nacidos presentan una amplia variedad de aspectos entre los extremos de virilización y feminización casi total. Por eso, la protagonista al nacer es tomada por niña, sus órganos sexuales son aparentemente femeninos. Pero cuando alcanza la pubertad, cuando tiene lugar el chute de testosterona, se desarrollan más y se hacen patentes el pene y los testísculos. Se explica muy bien aquí. Traducido al cristiano, el protagonista era un chico desde el principio.

     Espero no haberte espantado con la explicación. En realidad el libro cuenta la historia de el/la chico/a y de su familia desde que emigraron de Grecia a EE. UU.

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